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RAZONES PARA REDUCIR EL CONSUMO DE CARNE Y OTRAS PROTEÍNAS ANIMALES

comer carne

La carne es rica en ácidos grasos saturados y además carece de fibra, antioxidantes y oligoelementos que nos protegen contra el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Al comer carne, pollo, huevos y lácteos comemos también las hormonas que se les da a los animales para que engorden más rápido, los antibióticos para que no enfermen como resultado de estar hacinados y los pesticidas y demás productos químicos que les ponen en su comida.

Al metabolizar la carne, se obtienen xantinas, que excitan al corazón y cerebro (podría ser una explicación de el porqué la carne genera irritabilidad, agresividad).

Razones ecológicas para reducir el consumo de carne

Para producir un kg de carne una vaca come 16 kg de proteínas vegetales.

Hace falta 500 veces más tierra para producir un kg de carne que un kg de cereal, es decir, que para que una cuarta parte del mundo coma carne todos los días, tres cuartas partes pasan hambre todos los días.

Además la industria ganadera genera más emisiones de CO2 que la industria de transporte.

Bienestar animal

Las condiciones de vida de los animales en los mataderos son terribles: viven hacinados, sin ver la luz del sol, sin poder moverse, alimentados con hormonas para que crezcan más rápido de lo que naturalmente deberían y atiborrados de antibióticos.

Razones económicas

La carne es mucho más cara que los cereales y las legumbres. Si reducimos el consumo de carne y de embutidos, ahorraremos dinero en la cesta de la compra.

¿Y si comemos más pescado en lugar de carne?

Comer pescado a diario como sustitución de la carne tampoco es una buena solución ya que contiene metales pesados y otros contaminantes procedentes de contaminación medioambiental e industrial a los mares a través de la lluvia, ríos o vertidos directos. Aunque la cantidad que ingerimos de estas sustancias a través del pescado está estudiada, controlada y en teoría no supone ningún peligro para la salud, lo mejor es prevenir y evitar introducirlas en nuestro cuerpo en la medida de lo posible. Lo ideal es consumir no más de dos veces a la semana.

En definitiva, no hace falta hacerse vegano, pero si se reduce el consumo de carne a una o dos veces al mes (como se hacía antiguamente ya que no se podía comer carne a diario), podríamos disponer de carne de mejor calidad, pues no harían falta tener a los animales en las condiciones actuales porque el consumo sería mucho menor y al menos, tendrían una mejor vida hasta su muerte.

Además, hay otras formas de obtener proteína completa, como combinar cereales con legumbres o las proteínas vegetales (seitán, tofu, tempeh).

Tras leer este artículo, te reto a reducir tu consumo de cualquier tipo de proteína animal (en especial pollo y carne) a una vez a la semana, a ver si lo consigues!I

Repito, no se trata de que no se coma carne nunca más, pero sí se trata de reducir su consumo drásticamente (dejarlo para algo de carácter más festivo),de esta forma se minimizarían (y mucho) los factores arriba mencionados.